Krishnamurti: “Escutar com o coração é ouvir sem esperar nada, sem querer obter nada em troca.” “A vida tem sua própria linguagem, uma que só o coração pode ouvir. Isto não depende da vontade, de um método ou de algum ritual, inclusive de ir-se a um mosteiro no Himalaia; este escutar se dá, precisamente, no movimento da vida diária.”
Fundación Krishnamurti Latinoamericana: “K.: Escuchar con el corazón no es solo prestar oído a otro. Es escuchar la vida misma, los hechos tal como son, sin la interferencia constante del pensamiento que juzga, compara y analiza.
En esa escucha no hay reacción interna, porque no hay verbalización interna. No es el comentario que la mente hace sobre lo que oye, ni el diálogo que sostiene consigo misma mientras escucha. Va más allá del querer entender desde el análisis, porque analizar es separar, fragmentar lo que se escucha para clasificarlo. La escucha con el corazón no fragmenta.
Ese mismo mecanismo se repite bajo otro nombre: observar. Es común incurrir en decir «voy a observar tal mecanismo en mí», sin advertir que la observación no es intencional ni deliberada; porque, de ser así, esa «observación» que surge del yo es, en realidad, análisis. Aparece algo —una emoción, un conflicto, una palabra ajena— y de inmediato el pensamiento lo toma, lo compara, lo ubica dentro de lo que ya conoce, lo interpreta; es decir, le busca una causa, una explicación, un lugar en el esquema. A ese proceso lo llamamos observación. Pero observar y analizar no son la misma actividad; son, de hecho, acciones totalmente diferentes. Observar es ver sin el centro que compara; analizar es la actividad de ese mismo centro. Cuando el centro está presente, no hay observación: hay análisis disfrazado con el nombre más noble.
En relación con esto, hay una antigua cita: «Oyen, pero no escuchan; miran, pero no ven».”